Deporte, disciplina
Es la máxima expresión de la preparación y elegancia del caballo. Los caballos y sus jinetes o amazonas llegan a una arena de 60 x 20 metros en donde un panel de jueces califica el trabajo del binomio.
Esto sucede mientras realizan movimientos obligatorios como: caminar, trotar y galopar de acuerdo a un patrón, y también una rutina de estilo libre, específicamente coreografiada por cada competidor e interpretada con música.
En el adiestramiento se desarrolla el físico y la habilidad del caballo, en directa relación con su jinete amazona.
Esta armonía se manifiesta en la libertad, soltura y facilidad de movimientos que ambos despliegan.
El equino da la impresión de hacer los desplazamientos por voluntad propia, porque las órdenes son casi imperceptibles.
Historia del deporte
Los deportes ecuestres debutaron en los primeros Juegos Panamericanos de 1951 en Buenos Aires. Han aparecido en todos los Juegos desde entonces. El deporte ecuestre cuenta con tres disciplinas, donde hombres y mujeres compiten directamente unos contra otros. Además, este es el único deporte olímpico y panamericano en el que compiten juntos humanos y animales.
Sus inicios datan de hace más de dos mil años, cuando los griegos empezaron a adiestrar a sus caballos para la guerra.
El adiestramiento se remonta a la Antigua Grecia. Por su belleza y por ser la más alta expresión instrucción de caballos, es considerado como el arte de los deportes ecuestres y sirve de base para todas las demás disciplinas.
Recientemente, se introdujo la prueba de estilo libre con música, que desde entonces se ha convertido en parte esencial del adiestramiento y que hizo su debut olímpico en Atlanta 1996.
¿Cómo se compite?
El adiestramiento pretende probar la flexibilidad, la firmeza y el acierto del caballo en todas las destrezas: cambios de marcha y dirección, cambios de mano y de pie, además de su obediencia para realizar los ejercicios. La preparación de un caballo para esta disciplina dura en promedio cinco años y tarda aún más en perfeccionarse. Un caballo de doma debe ser calmo, flexible, confiado, atento y vivaz, de manera que logre entenderse armónicamente con el jinete.
La primera fase de la competencia es por equipos y todos los atletas realizan diferentes ejercicios en una rutina preestablecida, como piruetas, pasos o medio trote, entre otros.
Alrededor de la pista hay cinco jueces que califican del uno al 10 las habilidades del jinete y el caballo, teniendo en cuenta la estética de los diferentes movimientos, el impulso, la sumisión y la posición del jinete, quien debe mantenerse siempre erguido. Al final, los jueces dan a conocer su calificación, y se extrae un promedio para revelar a los jinetes ganadores.
A la siguiente ronda solo acceden los 25 jinetes con mayor puntuación en la primera fase.
Esta ronda también es una rutina preestablecida y es obligatoria para todos los atletas.
